jueves, 27 de agosto de 2026

RESTOS DEL NAUFRAGIO...54


 

41.- EL GRAN TIGRE BLANCO                                                                          

 

Recuerdo haber encontrado manantiales que no consiguieron saciarme, quizá porque tan sólo imaginaba la sed, quizá porque no supe beber; ahora, tras contemplar de nuevo la sonrisa de Antea, me doy cuenta de que apenas si he comenzado a caminar, poco o nada hemos hecho, como siempre...

 

El poder de comprender, crear y curar, es dado, para preservar todas las cosas sin mancha, sin desear la fuerza, ni el dominio, ni las riquezas... los que así caminan no miran demasiado adelante, pero saben poner todo su buen ánimo en el inicio de los días, porque de algún modo, intuyen, que únicamente merece la libertad y la vida aquel que cada día debe conquistarlas...

...aunque para ello, como es el presente caso, no se atreva sino con pequeños garabatos, y además copiados en su mayoría, signos con mente propia, silencio que se pronuncia...

 

Luego es posible que te encuentres con el Gran Tigre Blanco: no vayas hacia algo que sabes que no puedes terminar; fue lo que me dijo entonces. Le contesté que en lo que de mí dependía era eso precisamente lo que quería, no terminarlo nunca.

-¿Luego crees que lo sabes?... me preguntó...

 

-¡Qué más da, si da lo mismo!, la eternidad tiene más de cualidad que de magnitud, y finalmente de ti depende que el mundo sea conforme a tu voluntad, si bien es cierto que una vez descubierta la verdadera vida, donde dicen se guarda la memoria del mundo, aunque de esto tendremos que hablar largo y tendido en otra ocasión, apenas si se tiene ya necesidad del mundo...

 

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