37.- EL TONTO DEL PUEBLO
Al tipo aquel no le importaba que le tomasen
por tonto. Recordaba de niño haber conocido al que los otros tomaban por el
tonto oficial del pueblo y recordaba también su mejor sentencia, aquella con la
que replicaba a quienes eran tan listos que únicamente podían reírse de él; les
decía: El tonto soy yo, pero los que trabajáis sois vosotros...
...y no es que él estuviese en contra de la
realización personal del hombre a través del trabajo, es que conocía muy bien
lo que la palabra trabajo significaba para los otros...
Con respecto a él era cierto, desde su
nacimiento, no se recordaba que nadie le hubiese visto “darle un palo al
agua”. Lo cual no significaba que en toda su vida no hiciese nada, al
contrario, siempre estaba ocupado con las actividades más dispares; como aquel
experimento que había realizado en la bodega de su padre, según dijo con algo
que había encontrado enterrado en el campo, y que todos creyeron que debió de
tratarse de una bomba, quizá procedente de la última guerra, porque aquello
estalló y se cargó todas las tinajas que había en la bodega, transformándose la
misma en un lago de rosado, pues algunas tinajas estaban llenas de tinto y
otras de blanco.
Cuando debido al ruido provocado por la
explosión su padre llegó a la puerta de la bodega donde él, el tonto del
pueblo, miraba atónito el producto de su experimento, no se le ocurrió decir
otra cosa que: El blanco y el tinto eran mentira, padre, el rosado es la
verdad.
Fue por aquello que su padre decidió mandarlo
a un internado de chicos con problemas, especialmente enfermos. Tres meses más
tarde recibió una carta del director del centro que decía: Haga usted el favor
de venir y llevarse de aquí a su chico, que nos está volviendo a todos locos.
Cuando fue al internado a recogerle, en el
viaje de vuelta al pueblo, el padre le preguntó al hijo si tenía decidido lo
que quería ser en la vida, que está bien que un hombre se plantee metas; a lo
que el hijo contestó que si, que había decidido convertirse en monumento,
porque en el pueblo no había ninguno y era ese un detalle que decía muy poco a
favor de aquel lugar...

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