19.- NO ES ESTO...
De paso, el caminante y la esperanza
que el horizonte pone en el camino,
no recuerdo si tuve o no destino,
ni cuál fue la intención, ni lo que alcanza
el ser, por caminar de otra manera
por el sin-tiempo y en el lugar sin-nombre.
Entre el cielo y la mar transcurre el hombre
como la lluvia que la tierra espera.
Ando en el laberinto de lo que sueño-soy
convirtiendo al abismo en instrumento
y me pierdo entre líneas, en el cuento
sin saber ya si vengo o ya si voy.
De viento llenas te daré las manos
brillando el corazón..., los inmortales...
Mágica luz sobre los manantiales son
los ángeles divinamente humanos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario