jueves, 27 de agosto de 2026

RESTOS DEL NAUFRAGIO...22

10.- UN TROZO DEL PARAÍSO                                                             

El hombre aquel, al que a veces llamaron Praidomar, era uno de esos pájaros

que en cualquier espacio, aún dentro de un dedal, encontraba el modo de volar.

Quizá por eso, al mirar desde una pausa de conexión lo que estaba inconexo y lacerado, se descubría en la posesión de un momento sin muerte,

agradeciendo ese resplandor de eternidad...

De ese modo, cada indagación en las tinieblas

era una búsqueda desesperada de luz y de pureza, de amor;

y cada descenso a los infiernos

o abandono en la pesadumbre

era el deseo de una mayor elevación y una más clara alegría....

Se dijo de él que era un eremita seducido por el infierno,

un eremita que sin embargo no sabía de que pozos le venía,

pese a tanto, tanta pasión humana.

Aquello que se produjo entonces,

y cuya indeterminación siguen algunos tomando como escándalo,

fue como un toque del destino.

Se sintió como acogido por una ola, en armonía con un movimiento

que parecía exaltar sus pensamientos...

...Salvar a alguien del error es un regalo del paraíso...

Los principios suelen ser delicados, nadie escapa de la dificultad inicial,

donde el brote debe pelear contra la misma tierra que le alimenta

en su búsqueda de la luz;

pero hay siempre algo más allá, al otro lado,

el nombre que define la demora que se impone uno mismo

entre el deseo de algo y el acto de conseguirlo.

Se hace necesario aumentar, influir, incitar, agrandarse,

y la manera más lenta suele ser la más segura.

Existía el peligro, lo sentía, de ir demasiado lejos,

por lo que tenía que aferrarse desesperadamente

al presente, sintiendo la imprecisa distorsión de la experiencia,

el fluir del momento,

la continua petrificación de lo que es en el perpetuo era...

Aferrándose al presente percibió por primera vez

la monumental regularidad del movimiento del tiempo,

complicada por vórtices, olas, flujos y reflujos,

como la resaca batiendo contra los arrecifes...

...la mutación parecía ser la única ley...

 

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