112.- EGOÍSTA
Pretender lo más grande. El máximo afán, la
más alta cima a la que pueda aspirar un ser humano; poner en ello todo nuestro
empeño, toda nuestra fuerza; buscar el camino que nos lleve a la máxima
perfección...
Curiosamente podemos comenzar el camino con
ese deseo de alcanzar nuestra máxima aspiración-perfección, lo último a lo que
podamos pretender...
...y en el camino, porque vivir es caminar,
que supuestamente hemos comenzado por puro egoísmo, sin supuestamente,
descubrir que ese máximo deseo, como la misma vida, es un don por el que de
nada sirve luchar, no se trata de algo que deba conquistarse, si bien esto
merecería profundas aclaraciones en las que ahora no podemos entretenernos,
sino de algo que tenemos que aprender a recibir y acoger, ante lo cual debemos
abrirnos...
...y recibirlo no para retenerlo en posesión,
sino para que a través de nosotros siga siendo también don para otros...
...La sorpresa, con su dureza del principio,
es descubrir la pequeñez y ruindad de nuestros primeros planes, ante la
grandeza que se abre a nuestra vida...
...Nos abren las puertas...
...Si tenemos ojos para ver todo esto -que es
Gracia- entonces no será difícil constatar nuestra buena suerte, “nos han
llenado de dones” ...y de nada servirá que los retengamos de forma
egoísta... “el maná guardado se pudre” ...se posee verdaderamente tan
sólo lo que se entrega... Así pues, a partir de ahora, el trabajo será ser don
para los demás, a quienes también debemos recibir como don. Tenemos que
aprender a dar de beber si de verdad queremos saciarnos...
...Y así cada día se transforma en una nueva
ocasión de otra melodía, la nueva-vieja canción de siempre, la del Amor...
...¡El Amor no es amado!...
...y es por eso que debemos seguir amando…
...Jesucristo nos muestra el camino…
...y no precisamente de rosas...
...es el precio de la vida por aspirar a la
vida...
...¿Qué os parece?...

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