martes, 1 de septiembre de 2026

RESTOS DEL NAUFRAGIO...89


122.- LA LLAMADA                                                                                                 

 

...“Sal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré”...

 

Empieza con un abandono, un desarraigo. Desarraigarse es dejar el lugar normal y apropiado, en el que tenemos la impresión reconfortante de que todo está en orden; dejar el lugar donde uno hace pie y se siente protegido frente a todo y frente a todos, pero también protegido frente a la invasión de Dios...

 

A la pregunta... Maestro, ¿dónde vives? no hay otra respuesta que... “Venid y lo veréis”. No se puede ver sin ir. Abrahán estuvo dispuesto a ir sin haber visto primero: “Por la fe, Abrahán, al ser llamado por Dios, obedeció y salió para el lugar que había de recibir en herencia, y salió sin saber a dónde iba”.

 

Dejó el pájaro en mano para aspirar a los ciento que vuelan. Nosotros en cambio, preferimos ver primero, comparar, hacer cálculos, y si nos conviene, iremos. No nos gustan las sorpresas. Leemos atentamente hasta la letra pequeña de los contratos: ¡Cuántas aventuras y cuanta vida nos perdemos con tanto cálculo!...

 

 

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