martes, 1 de septiembre de 2026

RESTOS DEL NAUFRAGIO...72

66.- ALPREIDELMAS                                                                                                

 

Aquel arquitecto, según cuentan, era tan bueno construyendo laberintos, que un día, por entretenerse un rato, decidió crear uno para sí mismo...

Desde entonces nadie ha vuelto a ver al arquitecto, pero hay una puerta, por la que aseguran que desapareció un día, que nadie quiere atravesar; sobre la puerta hay un letrero: Alpreidelmas...

 

Sin apenas darme cuenta se me acaba de caer un sentimiento sobre un esquema, estando a punto de ir al traste con la inconsciente formulación del laberinto...

 

Vivo de provocar casualidades, y ni por esas. Aspiro el aire que se filtra en el humo y me doy cuenta de que si de verdad existiera arriba y abajo, sin necesidad de abandonar el planeta, podríamos correr el peligro de elevarnos, sin hacer otra cosa que caer y caer realmente elevándonos...

 

Gracias a esta real caída obtendríamos nuestro toque aristocrático, más bien divino, y entraríamos a participar de ese poder que no solemos enterarnos que tenemos... el verdadero poder siempre nos utiliza...

 

-¿Otra vez?... preguntó con algo de fastidio el Ingeniero de Ausencias.

 

-¡Ya ves!... dijo Cronos.

 

Entonces replicó el Ingeniero de Ausencias: Pero, no habíamos quedado en que...

 

-¡Un momento!... interrumpió Cronos...

 

-¿Y quién puede adivinar lo que significa “un momento” para el dios del tiempo...

 

 

 

 

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