68.- MARÍA,
Aquella planta había sido traída por el
viento, quizá por un pájaro, un insecto tal vez. Al jardinero le gustó el color
y la forma de sus hojas, por lo cual la regó con la misma frecuencia que regaba
a las otras...
Creció tanto que llegó a superar la altura de
la tapia del jardín, podía verse desde el exterior...
...Y fue del exterior de donde llegó la multa
por la posesión de aquella planta Ilegal...
...El jardinero, mientras satisfacía el
importe de la multa, no pudo menos de preguntar a qué se debía la ilegalidad de
la planta, a lo que la autoridad contestó que por orgullosa, pues aún a
sabiendas de que era perseguida, su falta de modestia le hacía ir siempre más
allá de los límites establecidos por la ley, la tapia en este caso, ya que de
no haberse expuesto a las públicas miradas se hubiese liberado de la multa y de
ser arrancada...
...El jardinero quemó la planta en un rincón
del jardín y (-envuelto en humo-) comprendió por qué los dioses, cuando se
trata de honrarles con un verdadero sacrificio, se contentan con el humo...
...todo
comenzó a ser gracia... y risas...

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